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domingo, 4 de enero de 2009

En sueños


Soñar, hace un tiempo atrás,

era el único medio para escapar de mi presente.


Sin esperar la noche, emergía mi inconsciente,

y, en sueños, lograba codearme con la felicidad.


Pues en ese estado mágico, con los ojos cerrados,

tenía con quien caminar a la par y de la mano.


No me importaba el frío pues tenía como abrigo,

unos brazos cálidos donde refugiarme y dormitar.


¡Y unos ojos!

Dueños de una mirada tan sincera,

que en ella, como en un espejo, me podía reflejar.


No tenía miedo alguno de aquel mundo del revés.

¡El amor es un escudo, nada y nadie lo puede vencer!


Hoy, vivo ese estado mágico pero con los ojos abiertos,

pues es mi realidad la que, a veces, me parece un sueño.


Ven amor, quiero mirar en tus pupilas, debo arreglarme el cabello.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Balance



Lo que hice y no debí hacer,

lo que debí hacer y no quise.

Lo que debí callar y hablé,

lo que quisé gritar y callé.

Las contadas veces que recé,

las incontadas que supliqué.

Los tantos sorbos de café,

los pocos versos que inventé.

Los blancos días que viví,

las negras noches que morí.

Las veces que me sumergí

en tus poemas, Alfonsina.

Los sueños que postergué,

los que cumplí y los que taché.

Balance que nunca haré,

solo cambia el calendario.

Este año que se va solo es tiempo

que se resta de mi vida.

martes, 16 de diciembre de 2008

Logro


Considero que, en mi vida,

se ha cumplido mi objetivo

y lo logré contigo,

al amar y ser amada...

...Gracias.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Ruego



Quita, si a tus caprichos obedeces,
de mis manos, todo alimento.
Quita, de mis debiles pulmones,
el aire puro por completo.

Quita, si conmigo te ensañas,
los sentimientos de mi corazón,
aunque fracasarás en tu hazaña,
pues se aferran a mi, sin razón.

Quita, de esta ingenua cabeza,
la poca cordura que conservo.
Quita, de mi mente inmersa,
los más puros pensamientos.

Pero nunca, te ruego con urgencia,
quites, de mis ojos, tu presencia.

Y si, por un instante, te ausentas,
deja, en mi mente, el recuerdo
de tus pupilas colgadas en las mias,
instancia previa a la venida de un beso.

Pero regresa pronto pues, sin ti, me muero...

miércoles, 1 de octubre de 2008

Dormida


Cuando tu te alejas de aqui, unas horas,

para mi, es un tiempo eterno de espera.


Aletargado, el reloj gira lento sus agujas

y yo, con la mirada fija en él, quedo inerte.


Finjo estar despierta pero aún duermo.

Mi vida toda esta dormida ante tu ausencia.


Permanece intacto ese profundo letargo

hasta que, tarde o temprano, vuelves a mi lado.


Y, con besos, despiertas mis sentidos acallados

e interrumpes, al fin, ese estado soñoliento.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Motivo


Los fantasmas del pasado
suelen filtrarse entre las sombras.

Cuando logran asustarme,
corro a refugiarme entre tus brazos.

Me cobijas junto a tu alma,
y, tácticamente, disuelves mis miedos.

Encuentro, en tan hermoso gesto,
un motivo más para dejar atrás el ayer.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Imposible


Pretendo olvidar antiguos momentos,
y procuro, con el pulgar, tapar el sol.
Luego de varios intentos fallidos,
caigo vencida ante semejante hazaña.
Descarto cualquier otro experimento,
y lo doy por hecho: Es imposible olvidar!

martes, 5 de agosto de 2008

Creencia


¿Acaso crees que soy una leve brisa
y pretendes que sumisa permanezca?
No intentes apaciguar mi alma,
pues no evitarás que desate su tormenta.

¿Acaso crees que soy una margarita
y pretendes que a tus manos me someta?
No intentes deshojar mis pétalos,
olvida que te quiera por esa vieja creencia.

¿Acaso crees que soy una musa callada
y que debo enmudecer mis pensamientos?
No todas las palabras se las lleva el viento,
me ahogo en un grito pues no sé de silencios.

¿Acaso crees que eres el alfarero de mi vida,
que moldeas a tu gusto los detalles mi alma?
Es cierto que eres dueño de mis sentimientos,
pero inútil forjarme a tu imagen y semejanza.

miércoles, 23 de julio de 2008

Mi única amiga


La soledad

Incondicional, en las noches,
ahogas el eco de mi llanto
y, con pañuelos imaginarios,
intentas secar mis lágrimas.

Inmutable, en las mañanas,
te encuentro al pie de mi cama
y me apuras a levantarme
para comenzar la rutina.

Durante el largo y denso día,
me acompañas a donde vaya,
no impides que me caiga,
solo purificas mis heridas.

Mientras transito mi vida,
te aferras a mí como la sombra,
solo te apartas si viene alguien,
pero, en cercanías, me custodias.

Me acostumbre a tu presencia,
eres, de mi alma, fuerte coraza,
a veces, una insoportable mosca,
pero, aunque pese, mi única amiga.

martes, 15 de julio de 2008

Indiferencia



Si pudiera, abandonaría mi alma en un lugar desierto
y correría lejos, donde no exista el arrepentimiento.

Quizás, sin ella, mi vida muera y acabaría mi tormento.

Haría lo que sea por deshacerme de esta sombra,
que se esfuerza en aferrarse a mí y no me deja sola.

Alma mía: Ojala, pudiera echarte a volar como mariposa.

viernes, 4 de julio de 2008

No te abriré


Cuando toques mi puerta,
ya verás, no te abriré.
Pensarás que soy una tonta
que del amor se escapa,
pero me cansé de llorar.

No intentes tocar mi puerta,
en vano lo has de hacer,
No quiero, no,
no quiero abrirte,
porque me cansé de perder.

¡Basta! No insistas.
De ningún modo atenderé,
golpes de esos conoce mi alma.
¿Acaso quieres que sufra otra vez?

Cuando toques mi puerta,
en vano lo has de hacer.
Tantos cerrojos he de ponerle,
porque hoy, sin querer,
por dejarla entreabierta,
una ráfaga de viento heló mi piel.

lunes, 30 de junio de 2008

La marca


Esta marca, sellada en mi mente

y en alguna parte de mi ser,

quedará a fuego por siempre,

como huella de que el mal pasó.

Es el vivo recuerdo de lo que no volverá,

porque no voy a permitir que vuelva.

Esta marca, estampada de un golpe,

es el grito torpe de quién ha sufrido,

de quién ha sido víctima y testigo

de la crueldad sin medida ni fin.

Esta marca es hilacha con la que doy pena,

pero es escudo con el que soy fuerte.

De ahora en más, con ella en mi presente,

no volveré a perder. Lo aseguro.

viernes, 27 de junio de 2008

Apuñalada


El frío puñal que sujetabas con tu mano,
sin piedad, lo enterraste en mi pecho,
yo no pude reaccionar justo a tiempo,
pues la venda, en mis ojos, me lo impidió.

Caí a tus pies, dolida pero tú, insensible,
no tendiste tus brazos para sostenerme,
me dejaste desangrando y, sin dudarlo,
te arrancaste de mi vida, para siempre.

Intente buscarte para saber los motivos
que te encaminaron a cometer tal pecado.
Tonta fui al creer que dejarías algún rastro,
si todo cobarde tiene la fama de fugitivo.

El tiempo, fiel amigo, remedió mis heridas.
En el presente, solo llevo una profunda secuela
y calma en la conciencia pues, de esta novela,
la verdad de tus delitos salió a la luz del día.

De aquí en muchos años, olvidaré tu rostro,
será una frívola anécdota lo de tu perjurio,
pero, ten por seguro, si te encuentro en la calle,
te reconoceré por tus manos teñidas de sangre.

martes, 24 de junio de 2008

Perfecta armonía


Descanso tendida sobre la hierba fresca,
mirando, distraídamente, el cielo.
Dejo las pupilas fijas en un punto
y me despreocupo por el paso del tiempo.

Las golondrinas, que volvieron en verano,
dibujan garabatos en pleno vuelo.
Una nube intenta tapar al sol,
pero lo impide, con su fuerza, el viento.

Mi corazón tararea una dulce melodía
con sus latidos acompasados.
El alma ya no tiene custodia,
duerme tranquilo, sin temor a sobresaltos.

Continúo tendida, sobre la hierba fresca,
mientras tú, recostado a mi lado,
como un ave posando sobre una fuente,
te acercas a mis labios y bebes.

lunes, 9 de junio de 2008

Simplemente, te amo


Porque eres mi escudo
en la batalla diaria con la adversidad.
Y evitas que los golpes
duelan fuerte cerca del pecho.
Simplemente, te amo.

Porque eres la custodia
que vela mis sueños, mientras duermo,
y, cuando despierto,
procuras hacerlos realidad.
Simplemente, te amo.

Porque eres el remedio
que alivia las viejas heridas,
cuando el inoportuno recuerdo las abre.
Y te esmeras en deleitarme el presente,
para, mañana, acarrear solo bellos recuerdos.
Simplemente, te amo.

Y simplemente, te amo,
porque llegaste en el preciso momento,
que, con mis pies en la cornisa,
quería arrojar al vacío mi corazón.

Es en vano cualquier explicación,
no podría estar expresándote mi amor,
si mi corazón hubiese caído al precipicio.

viernes, 6 de junio de 2008

Mi casa


Como una casa abandonada,
llena de telarañas y polvillo,
así he visto, últimamente,
a este corazón adormecido.

sábado, 31 de mayo de 2008

Protección


Trátame como si fuera una rosa en tus manos,
acaricia, sutilmente, mis pétalos con tal miedo
de que el roce desnude mi tallo por completo.

Óyeme como si fuera un caracol deshabitado,
llévame a tus oídos para oír el rugir del mar,
pero si no lo haces atentamente, enmudecerá.

Cuídame como si fuera una mariposa en tus manos,
atrápame, suavemente, pues con el brusco tacto,
mis alas podrían deshacerse en el mismo acto.

Ámame como si fuera un mortal desamparado,
propíname el agua y el pan para subsistir,
más quédate a mi lado pues, de frío, podría morir.

Como una piedra


La misma dureza de una piedra,
anhelo para mi corazón,
fuerte ante quién la pisa
y no le provoca dolor.

Como una piedra, fría e inmóvil,
quisiera de esa forma vivir,
olvidarme de quién tenga al lado,
y que me dé lo mismo estar aquí,
estar allá, estar, no estar, morir...

Así, como una piedra, a la buena de Dios,
rodando por los caminos va mi corazón,
esquivando amores que tropiezan conmigo
y que, como si nada, me arrojan al olvido.

También, como una piedra,
me siento, a veces, sola, siempre sola,
sufriendo el tormento de un mal amor.
Cosa que le envidio a esa cosa sin forma,
afortunada piedra, que no siente dolor.

viernes, 30 de mayo de 2008

Irremediable


No me queda más remedio que esperarte, amor bendito,
y desesperar si, mientras tanto, te entretienes en el camino.
Recuerda bien que aquí, sentada, tejiendo y destejiendo,
codicio tu repentina llegada a mis brazos, amor del cielo.

Apúrate, pues el tormento puede ganarte la partida,
cuando amar acarrea dolor, esta en riesgo la vida misma.

No me queda más remedio que amarte, amor sentido,
y hasta odiarte si, mientras tanto, me retienes en el olvido.
Deja atrás las tentaciones que, en tu vida, van irrumpiendo,
si quieres felicidad eterna, encamínate a mi, amor del cielo.

Acuérdate que, en tus manos, llevas la fortuna de mi vida,
por eso, haz tu apuesta fuerte y gana, al dolor, la partida...



No me queda más remedio que llorarte, amor querido,
pues el tiempo, desafiante, mi poca esperanza ha dormido.
Prefirieron, mis ilusiones, marchar a seguir perdiendo,
se han desgastado mis días y ya no más, amor del cielo.

La cruel realidad me ha hecho dar cuenta como, en la vida,
cuando el amor no es correspondido, se pierde toda partida.