Todas las entradas.

viernes, 30 de mayo de 2008

Irremediable


No me queda más remedio que esperarte, amor bendito,
y desesperar si, mientras tanto, te entretienes en el camino.
Recuerda bien que aquí, sentada, tejiendo y destejiendo,
codicio tu repentina llegada a mis brazos, amor del cielo.

Apúrate, pues el tormento puede ganarte la partida,
cuando amar acarrea dolor, esta en riesgo la vida misma.

No me queda más remedio que amarte, amor sentido,
y hasta odiarte si, mientras tanto, me retienes en el olvido.
Deja atrás las tentaciones que, en tu vida, van irrumpiendo,
si quieres felicidad eterna, encamínate a mi, amor del cielo.

Acuérdate que, en tus manos, llevas la fortuna de mi vida,
por eso, haz tu apuesta fuerte y gana, al dolor, la partida...



No me queda más remedio que llorarte, amor querido,
pues el tiempo, desafiante, mi poca esperanza ha dormido.
Prefirieron, mis ilusiones, marchar a seguir perdiendo,
se han desgastado mis días y ya no más, amor del cielo.

La cruel realidad me ha hecho dar cuenta como, en la vida,
cuando el amor no es correspondido, se pierde toda partida.

2 comentarios:

  1. A veces nos cegamos y no queremos ver lo que realmente tenemos delante, es duro, pero hay que dejarlo pasar para poder recibir lo bueno que vendrá detrás.

    Un saludo desde España!

    ResponderEliminar
  2. HOLA!!

    Muy bonita pagina, tus palabras me encantan, recuerda que eres bienvenida en mi diario cuando quieras. Yo estaré visitándote...

    SALUDOS DESDE MÉXICO!!

    ResponderEliminar